
Dr. Aldo Arranz-López
La digitalización está impactando cada vez más en todos los ámbitos de la vida, especialmente en cómo, cuándo, dónde y por qué movemos. Algunos efectos son bastante obvios: la tendencia a trabajar desde casa está cambiando la tradicional hora punta, y el auge de las compras por internet afecta la naturaleza y frecuencia de las compras. Los desplazamientos asociados a actividades de ocio también pueden cambiar, ya que los consumidores consumen servicios de streaming desde casa en lugar de ir al cine o a un local. A pesar de la creciente proliferación de las actividades por internet, la forma de cuantificar y planificar estos efectos, y de mantener y mejorar la accesibilidad de los modos de transporte adecuados, es menos evidente.
Un equipo del ZLC, junto con colegas de las Universidades de Zaragoza y Navarra y de la Universidad Politécnica de Madrid, ha recibido financiación del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades y del Fondo Europeo de Desarrollo Regional para investigar las implicaciones cuándo el realizar actividades por internet resulta más eficiente que desplazarse en persona, y cómo esto podría influir en la planificación y elaboración de políticas urbanas y de transporte.
El nuevo proyecto, titulado "Efectos sociales y espaciotemporales de la digitalización de las actividades en la planificación de la accesibilidad urbana" (eRBANITY), tiene su origen en un artículo publicado el año pasado en la revista Journal of Transport Geography junto con un colega de la Universidad McMaster (Canadá). En él, se establece el marco teórico de la accesibilidad aumentada, el cuál modela las relaciones tiempo-distancia-accesibilidad en varios escenarios urbanos: desplazamientos hacia o desde núcleos más densas (zonas urbanas que aglutinan oportunidades de trabajo, comercio u ocio) y zonas residenciales de menor densidad, rurales o suburbanas, utilizando distintos modos de transporte: a pie, en bicicleta, transporte público o vehículo privado.
El marco conceptual de "accesibilidad aumentada" identifica una serie de umbrales espaciotemporales que indican cuando realizar una actividad por internet es más competitivo que hacerlo físicamente. Además, reconoce que las opciones digitales, como el trabajo, las compras y el ocio por internet, no solo son potencialmente más convenientes, sino que el tiempo de desplazamiento que ahorran puede reasignarse a otras actividades valiosas para el individuo. Por ejemplo, podrían utilizar el tiempo de desplazamiento ahorrado para ir al gimnasio, reunirse con amigos o acudir a citas médicas.
Estos umbrales o puntos de inflexión dependen de la configuración urbana del lugar de residencia, así como de las opciones de transporte y la duración de los desplazamientos. Para los habitantes de zonas urbanas compactas con muchos servicios cercanos, las actividades en persona pueden seguir siendo competitivas; en ciudades más extensas o zonas rurales, con mayores distancias y transporte público limitado, las opciones digitales pueden ser más atractivas. Curiosamente, los modelos sugieren que la direccionalidad importa: el umbral para viajar desde una zona de baja densidad a un centro no es el mismo que para los desplazamientos en la otra dirección.
Las implicaciones de la digitalización no se limitan a los viajes personales: también está cambiando cómo las mercancías circulan por las ciudades y sus alrededores. A medida que más personas compran online, aumentará la demanda de entregas a domicilio y puntos de recogida. Los proveedores de servicios logísticos tendrán que adaptarse para los desplazamientos de última milla, por ejemplo, situando almacenes urbanos más cerca de los barrios, al mismo tiempo que intentan controlar y reducir el tráfico y las emisiones.
El marco conceptual expuesto en nuestro artículo parece convincente, pero de momento es puramente teórico. En el proyecto eRBANITY estamos recopilando datos empíricos de la ciudad de Zaragoza y los introduciremos en nuestros modelos para demostrar la validez del concepto en la vida real.
Si se validan y se ponen en práctica, estos conocimientos podrán ser utilizados por responsables políticos y planificadores urbanos y de transportes, no solo para considerar la ubicación o reubicación de actividades cotidianas, sino también para abordar las desigualdades generadas por las diferencias de accesibilidad a los distintos modos de transporte.
Más información en: https://erbanityproject.com/index_en.html