En la tempestad, no cualquier puerto sirve

Dra. Alicia Martinez de Yuso, Gestora de Proyecto en ZLC, y Dr. Luca Urciuoli, ZLC Profesor Adjunto.

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La economía europea, y de hecho la sociedad europea, dependen de manera crítica del transporte marítimo internacional. Cualquier disrupción en el funcionamiento fluido y previsible de nuestros puertos y sus infraestructuras de apoyo trastorna nuestras cadenas de suministro, perjudica a nuestras industrias y puede repercutir directamente en el bienestar de nuestros ciudadanos. Sin embargo, somos cada vez más vulnerables, no sólo a sucesos específicos que van desde la piratería en el Mar Rojo a buques que chocan contra puentes o se quedan «cruzados en Suez», sino a las crecientes amenazas que plantean los efectos del cambio climático.

Un nuevo proyecto, en el que participa ZLC, y que está financiado por el Programa Marco Horizonte Europa de la UE, desarrollará nuevos mecanismos para reforzar la resiliencia de nuestros puertos e infraestructuras frente a fenómenos meteorológicos extremos.

Por supuesto, «los que se hacen a la mar en barco» siempre han sido vulnerables a los caprichos del tiempo, pero es innegable que la incidencia de tormentas, fuertes vientos, marejadas, inundaciones costeras y, a la inversa, sequías y olas de calor, es cada vez mayor (e incluso los negacionistas del cambio climático deben reconocer que el incremento del tamaño y la envergadura de los buques y la dependencia del comercio está haciendo que incluso las fluctuaciones meteorológicas «normales» tengan más impacto).

Las graves inundaciones de julio de 2021 afectaron a países de toda Europa, provocando «pérdidas en seguros» de 2.550 millones de euros y daños totales de hasta 10.000 millones de euros. Un informe calcula que, en 2023, 517 puertos de la UE se habrán visto afectados por el aumento del nivel del mar y las inundaciones y 852 a finales de siglo.

Las inundaciones y tormentas no sólo dañan o incluso hunden buques, sino que pueden dejar fuera de servicio las instalaciones portuarias por colisión o inundación, y cortar las conexiones por carretera, ferrocarril y vías navegables interiores. Una metereología o unas corrientes inusuales pueden incluso desplazar bancos de arena y verjas, pudiendo bloquear el acceso a los puertos. También puede haber consecuencias para la fauna, la ecología y la contaminación. Mientras tanto, las olas de calor y las sequías prolongadas pueden infligir pérdidas anuales de unos 9.000 millones de euros – se está convirtiendo en habitual que el Rin, posiblemente la vía fluvial más importante de Europa, sufra restricciones de navegación debido a la disminución del nivel del agua.

SAFARI es (casi) un acrónimo de SAFe climAte Resilient Infrastructure (Infraestructuras seguras y resistentes al clima), y su principal objetivo es desarrollar una plataforma digital genérica, un «gemelo digital», para la gestión de infraestructuras portuarias que diseñe dispositivos de gestión de emergencias basados en conocimientos operativos, de mantenimiento y analíticos. El objetivo es que la aplicación de estos dispositivos antes, durante y después de fenómenos meteorológicos extremos mantenga las operaciones portuarias por encima del 80% de su capacidad normal.

Además de mantener las operaciones portuarias, SAFARI también tratará de lograr un cambio modal significativo (20%) en toda la infraestructura de transporte de apoyo de los puertos, lo que no sólo mejorará la resiliencia, sino que reducirá el impacto ambiental y los tiempos de inactividad que inevitablemente surgen cuando las operaciones están en «modo de emergencia» sin un plan bien definido. El proyecto también estudiará medidas para reforzar las infraestructuras portuarias existentes y garantizar la seguridad y el bienestar del personal, los buques y la biodiversidad durante y después de fenómenos meteorológicos extremos. Entre los enfoques que se aplicarán a estas cuestiones figuran el desarrollo de gemelos digitales para elaborar modelos de mantenimiento preventivo, el despliegue de tecnologías avanzadas como drones para la vigilancia de los cauces fluviales, técnicas de cartografía submarina de sedimentos movedizos y reparación asistida por robots, y simulaciones de valoración de impacto, así como la creación de mejores equipos de seguridad y programas de formación para el personal portuario, inevitablemente expuesto a condiciones bastante arriesgadas.

Todo ello requiere también el desarrollo de modelos de gestión y directrices que permitan a los propietarios, operadores y otras partes interesadas en las infraestructuras portuarias y asociadas evaluar eficazmente los riesgos y amenazas meteorológicos. Estos modelos deberán integrar factores operativos, estructurales, institucionales y socioeconómicos si se quiere que sean exhaustivos y replicables en un amplio abanico de puertos en las costas europeas y también en el interior. Un aspecto importante es que el enfoque de SAFARI para la planificación de la resiliencia debe ser asequible y, en la medida de lo posible, aplicable a las infraestructuras existentes.

El trabajo de SAFARI se demostrará y verificará en programas piloto en tres puertos seleccionados: Dunkerque, en la costa francesa del Canal de la Mancha/Mar del Norte; Lisboa, en la costa atlántica de Portugal; y Sevilla, en España, que es un puerto interior (aunque las vías navegables interiores también son relevantes para Lisboa). Además, Livorno en Italia y Trípoli en el Líbano representarán las condiciones del Mar Mediterráneo y servirán para demostrar que los enfoques SAFARI pueden replicarse con éxito.

Cada uno de los proyectos piloto se centrará en aspectos de trabajo diferentes: en Dunkerque, se demostrará que se mantiene la capacidad del puerto y su infraestructura interior en condiciones meteorológicas extremas; en Sevilla, se mantendrá la navegabilidad en los 80 km del Guadalquivir que conectan el puerto con el mar; en Lisboa se demostrará la mejora de la intermodalidad en el puerto y sus vías navegables interiores asociadas (el Puerto de Lisboa del Río Tajo se encuentra a ambos lados de este estuario ancho y con pocos puentes). Livorno tratará de reproducir aspectos de la labor de SAFARI en materia de vigilancia de infraestructuras y seguridad portuaria, mientras que en Trípoli se hará hincapié en las medidas para proteger la calidad del agua y la biodiversidad durante fenómenos meteorológicos extremos.

La principal contribución de ZLC a este proyecto consistirá en la creación de una Metodología de Evaluación de Riesgos exhaustiva que sirva de apoyo a los dispositivos de gestión de emergencias antes mencionados. Categorizaremos los riesgos utilizando datos procedentes de registros meteorológicos históricos para poblar taxonomías establecidas por autoridades y operadores internacionales y mundiales e integraremos evaluaciones de nuevos riesgos relacionados con la meteorología (o de aquellos que están adquiriendo nueva importancia) y proyecciones de las condiciones climáticas futuras en las categorías existentes para crear un marco dinámico y con capacidad de respuesta. Desarrollaremos métodos para evaluar las interdependencias y los efectos en cascada de los acontecimientos disruptivos en las operaciones portuarias y logísticas. Un estudio de los aspectos socioeconómicos implicados ayudará a determinar y priorizar los impactos potenciales, y la metodología abordará no sólo la resiliencia del sistema, sino también la seguridad de las personas y las instalaciones implicadas. Se trabajará en la selección de los indicadores KPI sociales y económicos adecuados y en el desarrollo de metodologías como el análisis coste-beneficio y para el seguimiento. Todo ello permitirá a los usuarios del gemelo digital tomar decisiones de inversión adecuadas.

A partir de la evaluación de riesgos podremos proceder al análisis de vulnerabilidad para identificar las áreas en las que la infraestructura presenta puntos débiles en relación con los riesgos identificados. La comprensión del riesgo y la vulnerabilidad, así como las simulaciones basadas en situaciones hipotéticas, se incorporarán al gemelo digital de SAFARI para las operaciones portuarias.

Por supuesto, ZLC también contribuirá a la evaluación y valoración del impacto de las demostraciones de los proyectos piloto y de replicación.

Para más información, puede ponerse en contacto con [email protected]