
Entre España y Francia se mueven cada año más de 70.000 millones de euros en intercambios comerciales. Sin embargo, el mapa logístico que sostiene este flujo está lejos de ser equilibrado. Hoy, la mayor parte del transporte de mercancías cruza la frontera por los extremos: Irún–Hendaya en el oeste y La Junquera–Le Perthus en el este, generando saturación en estos corredores mientras otras conexiones permanecen infrautilizadas. El tráfico de mercancías entre ambos países sigue dominado por la carretera, mientras que el ferrocarril continúa infrautilizado, un desequilibrio que contrasta con los objetivos europeos de impulso de la multimodalidad y descarbonización del transporte.
En el centro, el eje Zaragoza–Pau representa una de las grandes oportunidades aún por desarrollar en el suroeste europeo. Su escasa utilización no solo limita la eficiencia del sistema logístico, sino que también frena el desarrollo económico de un territorio con alto potencial estratégico. A ello se suma una realidad compleja: la orografía pirenaica, las diferencias normativas entre países y la falta de mecanismos estables de cooperación han dificultado históricamente el desarrollo de una logística verdaderamente integrada en esta zona. La cuestión ya no es si existe capacidad para redistribuir los flujos, sino cómo activar ese potencial de forma coordinada, sostenible y con visión de largo plazo.
Este es el punto de partida de INTEGRA-LOG. Desde junio de 2026 y hasta mayo de 2029, este proyecto europeo de cooperación transfronteriza, financiado en el marco del programa Interreg POCTEFA 2021–2027, moviliza a un consorcio de universidades, centros tecnológicos, administraciones, clústeres y empresas con un objetivo común: transformar el eje Aragón–Nueva Aquitania en un corredor logístico más integrado, eficiente y sostenible. Con un presupuesto cercano a 2,8 millones de euros, cofinanciado en un 65% por fondos FEDER, el proyecto aspira a ir más allá de la mejora puntual de infraestructuras.
INTEGRA-LOG se inscribe en un contexto mucho más amplio. En los últimos años, la Unión Europea ha puesto el foco en la construcción de un sistema de transporte más resiliente, descarbonizado y digitalizado. Iniciativas como la Estrategia de Movilidad Sostenible e Inteligente o la Agenda Territorial 2030 subrayan la necesidad de mejorar la conectividad entre regiones y de reducir los desequilibrios territoriales. En este sentido, los espacios transfronterizos, como el corredor pirenaico central, se han convertido en laboratorios clave donde probar nuevas formas de cooperación y gobernanza.
INTEGRA-LOG aborda la logística como un sistema complejo donde confluyen flujos físicos, decisiones administrativas, capacidades tecnológicas y conocimiento. Por eso, una de sus primeras claves es la generación de una visión compartida del territorio: entender qué activos existen, cómo se comportan los flujos actuales y qué barreras están limitando su evolución. Solo a partir de este diagnóstico conjunto es posible avanzar hacia soluciones coherentes y escalables.
En este sentido, la digitalización juega un papel fundamental. El proyecto desarrollará herramientas como un gemelo digital logístico, capaz de simular distintos escenarios y anticipar el impacto de decisiones sobre el sistema de transporte. A ello se sumará una plataforma transfronteriza de servicios orientada a operadores y administraciones, concebida para mejorar la planificación y reducir las fricciones operativas que existen entre ambos países. En un entorno donde la información suele estar fragmentada, estas herramientas permitirán ganar visibilidad, coordinación y capacidad de anticipación.
Pero si hay un elemento que define INTEGRA-LOG es su apuesta por la gobernanza. La saturación de los corredores actuales no es solo un problema de capacidad, sino también de coordinación. Diferencias regulatorias, fragmentación institucional y falta de mecanismos estables de cooperación han dificultado históricamente el desarrollo logístico en zonas transfronterizas. Frente a ello, el proyecto propone crear un marco común de trabajo que facilite la toma de decisiones conjunta entre actores públicos, académicos y empresariales. No se trata solo de compartir infraestructuras, sino de compartir visión.
Dentro de este ecosistema, ZLC aporta su experiencia en investigación aplicada y formación en cadena de suministro. Su papel se centra en analizar en profundidad el territorio: identificar activos logísticos, estudiar el comportamiento de los flujos transfronterizos y evaluar posibles escenarios de evolución. Este enfoque permite transformar datos complejos en conocimiento útil para la toma de decisiones estratégicas, conectando análisis técnico con impacto real en el territorio.
Al mismo tiempo, el proyecto refuerza uno de los pilares diferenciales de ZLC: la conexión entre investigación y formación. INTEGRA-LOG impulsará programas académicos conjuntos, movilidad de estudiantes y el desarrollo de contenidos formativos adaptados a las necesidades del sector logístico actual. En un contexto marcado por la transformación digital y la transición verde, el desarrollo de talento se convierte en un elemento clave para asegurar que la evolución del sistema logístico sea sostenible en el tiempo.
A este enfoque se suma la dimensión de innovación y emprendimiento. El proyecto prevé la creación de un ecosistema transfronterizo que conecte clústeres, startups y empresas a ambos lados de la frontera, favoreciendo el desarrollo de nuevas soluciones tecnológicas y modelos de negocio en logística. Este impulso al emprendimiento no solo refuerza la competitividad del sector, sino que también contribuye a dinamizar el tejido económico de las regiones implicadas.
Todo ello con una mirada alineada con los grandes retos europeos. La optimización de rutas, el impulso de la multimodalidad o el fortalecimiento del transporte ferroviario en el eje central contribuyen a reducir emisiones y avanzar hacia un sistema logístico más sostenible. En este contexto, el corredor Zaragoza–Pau no se entiende únicamente como una alternativa geográfica, sino como una oportunidad para redefinir el papel de la logística en la transición ecológica.
En conjunto, INTEGRA-LOG dibuja una nueva forma de entender la logística transfronteriza. No como una suma de infraestructuras aisladas, sino como un sistema integrado donde la clave está en la conexión: entre territorios, entre datos, entre actores y entre conocimiento.