Respuestas de movilidad en la jungla urbana

Por la Dra. Teresa de la Cruz, Project Manager y la Dra. Beatriz Royo, Profesora Asociada en ZLC

Zaragoza Logistics Center coordina el nuevo proyecto SPROUT – Políticas sostenibles e innovadoras para la transición en movilidad urbana. Se trata de una acción a tres años con una financiación de 4,4 millones de euros, principalmente del presupuesto del programa Horizonte 2020 de la UE, con el fin de probar soluciones prácticas a problemas de movilidad (tanto de pasajeros como de carga) en ciudades europeas de tamaño medio, y utilizar esta experiencia para crear una orientación sólida sobre la creación políticas de movilidad urbana.

En 2050, se espera que más del 80% de la población europea viva en zonas urbanas y periurbanas. Esto agravará los problemas ya reconocidos de emisiones de carbono, contaminación del aire, congestión vial, costes de viaje, accidentes y ruido. Aunque la UE ha financiado iniciativas en este campo durante más de una década y algunas ciudades han desarrollado nuevas políticas efectivas, muchas ciudades se están quedando atrás.

El enfoque de políticas convencionales, como las restricciones de acceso y los peajes en carretera, han demostrado ser inadecuados para abordar incluso los problemas actuales, pero las ciudades y sus necesidades de transporte están evolucionando rápidamente. El aumento del comercio electrónico y la disminución relativa de las compras físicas, por ejemplo, pueden hacer que menos consumidores y trabajadores minoristas viajen a centros urbanos, pero que aumente el tráfico de entrega en áreas residenciales. El tamaño óptimo y la ubicación de los centros de distribución cambiarán. Mientras tanto, los distritos centrales de negocios pueden volver a atraer población residencial. Junto con estas tendencias, hay otros problemas de movilidad que las políticas existentes han ignorado en gran medida: satisfacer las necesidades de transporte de una población que envejece y de otros grupos vulnerables, o hacer que el transporte sea más accesible para aquellos con bajos nivel educativo, problemas culturales o para personas no nativas (migrantes o turistas), por ejemplo.

Al mismo tiempo, se ofrecen una serie de posibles soluciones. Hay nuevos modelos de negocio como Uber y otros enfoques de activos compartidos, tecnologías desde vehículos autónomos hasta Scooter eléctricas y formas de combinar pasajeros y carga en el mismo movimiento, todo habilitado por las tecnologías digitales. Pero cada área urbana es diferente, no solo físicamente (bulevares cuadriculados o calles con patrones medievales) sino también en cómo y dónde se desarrollan las respuestas políticas, a nivel nacional, regional /conurbano, o incluso más local.

Se necesita con urgencia una perspectiva sobre cómo se pueden desarrollar e implementar respuestas a las políticas, efectivas y a prueba de futuro.

SPROUT es un programa de implementación en la vida real, impulsado por las ciudades (aunque con un sólido apoyo académico). Seis ciudades piloto probarán diferentes soluciones de movilidad urbana. El trabajo de SPROUT comienza creando una comprensión del estado actual de la movilidad urbana e identificando los impulsores del cambio futuro. A partir de esto, se crearán y examinarán escenarios específicos de la ciudad por sus impactos en la sostenibilidad y en los requisitos de las políticas. Las ciudades analizarán los posibles impactos y la viabilidad operativa, identificarán áreas donde se necesitarán intervenciones de políticas, como regulaciones revisadas, y qué alternativas de respuesta de políticas existen, y luego probarán y validarán las soluciones piloto y evaluarán sus impactos financieros, ambientales y sociales.
El proyecto SPROUT adopta un enfoque basado en datos: descubrir qué datos están disponibles en cada ciudad y cómo (si) se están utilizando para crear indicadores de desempeño y formular políticas, en un desafío crucial. Ya es evidente que el tipo y la cantidad de datos disponibles en las diferentes ciudades varían mucho, con lagunas comunes en los datos de carga.

Las soluciones piloto cubren un amplio espectro. Valencia, en España, buscará centros intermodales dentro de los límites de la ciudad que agrupen el tráfico de pasajeros y mercancías tanto públicos, como privados.  Padua, Italia, probará cápsulas autónomas para el “enganche de carga”, dando al transporte de pasajeros una capacidad adicional de transporte de carga. En Kalisz, Polonia, se utilizará el Internet de las Cosas para la planificación, reserva y gestión dinámica de las operaciones de estacionamiento y carga / descarga. La movilidad compartida, a través de sistemas de uso compartido de bicicletas y vehículos, es el foco del trabajo en Budapest, mientras que en Tel Aviv, Israel, la planificación basada en datos y las estrategias de gestión del tráfico intentarán priorizar los modos de transportes no motorizados y los usuarios vulnerables en carretera. Finalmente, la ciudad de Ningbo en China debe explorar soluciones a problemas relacionados con el transporte de mercancías de muy corto alcance o hiperlocal.

Los demostradores varían un poco en su enfoque: pasajero, carga o integrado; de lo muy local a lo periurbano; y orientado a diferentes grupos especiales de usuarios. Las prioridades políticas también varían: la movilidad en sí misma, el uso de la tierra, los problemas de género / edad, la financiación tienen mayor o menor peso en las diferentes ciudades.

A través del proyecto SPROUT también se financia una segunda capa de nueve ciudades y áreas urbanas ‘validadoras’ (incluyendo Minneapolis en los EE. UU.), cada una de las cuales contribuirá a la revisión y prueba de una o más de las soluciones piloto (asegurando así que los hallazgos sean generalmente aplicables y no el resultado de una situación completamente única). También hay una tercera capa de, actualmente, 25 ciudades que siguen de cerca el proyecto para poder aprender de él. Con el fin de facilitar la discusión, el debate y la validación de los resultados, se creó una Comunidad de Innovación Abierta sobre Política de Movilidad Urbana. Esta comunidad reúne a las partes interesadas relacionadas con las políticas en movilidad urbana, reuniendo experiencias y conocimientos relevantes de la UE, los Estados Unidos y China. El MIT-CTL ya es miembro de esta Comunidad  que estará operativa inminentemente y se espera que siga creciendo.

Además de ZLC, las ciudades en las que tienen lugar los demostradores, y de validación mencionadas anteriormente, el proyecto SPROUT también está integrado por organizaciones internacionales, autoridades de transporte, universidades y centros de investigación (incluido nuestro socio de la Red MIT, el Instituto de Innovación de la Cadena de Suministro en Ningbo). La red de ciudades de POLIS también está involucrada.

El objetivo general del proyecto no es solo probar estas soluciones de movilidad particulares, sino crear mejoras reales en la capacidad de las ciudades de todo el mundo para reflexionar sobre sus problemas de movilidad actuales y futuros y desarrollar la capacidad de formulación de políticas a nivel urbano, nacional e internacional.